minientrada JIRM: Desde el punto de vista creativo siempre nos hemos mantenido activos. GR76


Nuevo proyecto para el cuarteto sueco. Nueva denominación. Nuevo álbum y nuevas expectativas para los antiguos Jeremy Irons & The Ratgang Malibus que sustituyen ese complejo alias por sus siglas, un apelativo más sencillo para recordar: JIRM. Variaciones o metamorfosis que afectan tan sólo a su seudónimo, ya que en su música sigue intacta la sensación gaseosa, incluso tras escuchar su adelanto nos atreveríamos a afirmar que más impulsiva quizás. Hace unas semanas supimos que la banda tenía previsto publicar su nuevo trabajo el mes de marzo (concretamente el día 16), y visto que tres anteriores consiguieron nuestro interés, nos planteamos la posibilidad de hablar con alguno de ellos por primera vez. ¿Por qué no? Su respuesta no se hizo esperar demasiado, sin embargo debían solucionar primero diversas cuestiones relativas a un álbum bastante especial para ellos como podrás comprobar, y más tarde nos atenderían. “Elefanta” (2009), “Bloom” (2011) y “Spirit Knife” (2014) son los discos que contemplan una brillante década en la que han ido desarrollando su acelerado rock hasta conseguir un sonido más representativo a sus inclinaciones musicales, un rollo más psicodélico y sensorial. Eso es “Surge Ex Monumentis”, un trabajo que cuenta con la brillante ilustración de Mattias Halldin y publicado, al igual que el anterior por Small Stone Records. Henke Persson como baterista, el guitarrista Micke Pettersson, Viktor Källgren al bajo y Karl Apelmo (nuestro interlocutor) como vocalista y guitarrista regresan de momento al mercado discográfico. Esperemos tener la fortuna de poder escuchar sus canciones en directo.

Gracias por atendernos chicos. Tras cuatro años volvéis al estudio para grabar un nuevo disco, curiosamente vuestro cuarto disco. ¿Ha habido alguna razón fundamental para esta demora?
Principalmente se debe a una razón geográfica, ya que Micke tuvo que mudarse a Gothenburg, Viktor a Linköping, yo regresé a Eskilstuna y Henrik tiene previsto vivir en Malmö, así que como podéis ver la distancia era el mayor inconveniente, aunque desde el punto de vista creativo siempre nos hemos mantenido activos. Simplemente no encontrábamos el momento preciso para reunirnos y grabar el nuevo material. Cuando grabamos “Spirit Knife” Viktor se encargó de los arreglos previos, contactó con unos tipos para ensayar y organizó la agenda para que estuviéramos un poco alejados del ruido en el archipiélago frente a Estocolmo, y esta vez le ahorramos todo ese trabajo usando la tecnología Y repitiendo secuencias para atrás y para delante (risas). Supongo que todo esto explica muchas de las razones. Bueno, y que ¡¡felizmente he sido padre…!!

Vaya, enhorabuena. Hablando de “Spirit Knife”, ese año lo estuvisteis presentando por España. ¿Cómo recuerdas la experiencia?
Recuerdo que fue un viaje maravilloso, contemplando hermosos y amplios prados, visitando bellas ciudades… Pero principalmente recuerdo la falta de discos durante la gira, así que terminó siendo una pequeña locura tener que presentar “Spirit Knife” sin copias en nuestras manos. ¡Ahora podemos reírnos…! Extraer lo positivo de esa experiencia y considerarlo un aprendizaje, porque al margen de esa circunstancia fue una buena gira y conocimos a mucha y buena gente. Los conciertos fueron muy agradables, todos ellos con buen rollo, fuera aparte que a nuestro roadie le patearon el culo por animar en Madrid durante el bis… Creo fue un error, una situación difícil de entender.

¿Y el público? ¿Se nota diferencia entre países o ciudades?
Evidentemente desde aquella gira ha pasado un tiempo, y lo que más destacaría es vuestra cálida hospitalidad, vuestros ánimos y el profundo respeto con el que fuimos tratados tanto por los públicos como por los promotores en todas las ciudades. ¡Sabéis cómo hacernos sentir bien! Francamente, después de aquello estuve mucho tiempo madurando todo lo que habíamos vivido y pudimos comprobar en persona que los comentarios que nos habían llegado eran ciertos. La diferencia entre países puede existir, pero particularmente suelo sentir lo mismo sin importar el lugar (risas).

Durante los últimos años están apareciendo un buen número de bandas de Escandinavia. ¿Crees que vuestra escena atraviesa un buen momento?
Pues sí, se podría decir que estamos viviendo unas fructíferas décadas para las bandas escandinavas. No sabría decir si hay una razón esencial para ello, ¡pero es genial, por supuesto! (risas)

Pero una cosa es aparecer y otra muy diferente permanecer, y vosotros estáis aquí. ¿Qué esperáis de “Surge Ex Monumentis”?
Humm… Sí, aquí estamos, eso es evidente (risas) y hemos grabado un nuevo álbum. Ahora, la respuesta la tienen los oyentes. Para mi es difícil imaginar qué puede pasar, aunque no cabe duda que cuando terminas un nuevo trabajo esperas y deseas que tenga buena acogida. Cuando estás en este tipo de proceso creativo a largo plazo, tiendes a perder la perspectiva de algunas cosas. Intentamos confiar en nosotros mismos y luego, como ya he dicho, si tenemos la fortuna de que alguien más puede pensar que es decente… (risas)

Imaginamos que será una pregunta que habitualmente os formulan, pero ya que es la primera vez que hablamos con vosotros, ¿qué os parece si hablamos de los vuestros comienzos, el origen de vuestro nombre…?
Bueno, es una historia bastante larga (risas), y fue cosa del antiguo baterista allá por 2004 cuando nació la banda y surgió el nombre de Jeremy Irons & The Ratgang Malibus. Nadie sabe qué pasaba por su mente en esos momentos (risas) y con el tiempo decidimos acortarlo a JIRM simplemente porque es casi imposible recordar el nombre entero cuando lo escuchas por primera vez y en realidad no encaja con nuestro estilo actual de la música.

En cuanto a composiciones, conceptos, producciones, vivencias… ¿Hay grandes diferencias entre “Elefanta” y “Surge Ex Monumentis”?
Han pasado muchas cosas a lo largo de estos diez últimos años, y necesariamente se tiene que ver reflejado en nuestra música, en las composiciones, en los trabajos gráficos, en los arreglos y en las producciones. Creo que entre “Elefanta” y “Surge…” se distingue la evolución. Procedemos de Estocolmo, sí, pero éramos diferentes tipos, vivimos vidas diferentes… Creo que en cierto sentido hemos crecido. Cada día aprendemos un poco más sobre cuestiones técnicas con Viktor que sigue con su estudio, investigamos, creamos y así sucesivamente. Pero al mismo tiempo a veces puedo sentir que el reloj se ha detenido y seguimos teniendo las mismas ilusiones, seguimos imaginando las mismas aventuras y todavía nos reímos con los las mismas bromas, aunque la principal diferencia es el hecho de que Viktor construyó el estudio, Puch, donde acabamos de grabar “Surge…” así como “Spirit Knife”.

tarea creativa, las letras, la música… ¿Cómo lo distribuís?
Este ha sido un trabajo intenso. Con la pérdida de nuestro querido amigo que casi era como un miembro de la banda, sentía que esto era algo así como una manera de decirle adiós. Hablo de uno de los roadies que nos acompañó en esa gira por España. Hemos atravesado momentos dolorosos y hasta pasado una especie de trauma emocional que finalmente queríamos dejar estampado en “Surge ex Monumentis”, un trabajo introspectivo y conceptual. Cada canción es una historia diferente pero a la vez todas guardan una conexión terrenal o espiritual, y para ello he utilizado como metáforas antiguos papiros egipcios porque estuve durante un tiempo atraído por ese tipo de cosas.

¿Cómo definiríais vuestra música? ¿Intentáis transmitir algún mensaje concreto?
Tal vez comenzamos impulsados por el rollo hard rock, y progresivamente hemos ido definiendo más nuestro sonido hacia una vertiente más psicodélica, más gaseosa, ya sabes (risas). Los mensajes pueden ser como los jeroglíficos egicios (risas).

14034805_10153875046727404_3199482874933046862_nImaginamos que grabar un disco será uno de los principales objetivos de una banda de rock, así que podríamos decir que vosotros habéis cumplido cuatro. ¿Hay más objetivos por cumplir?
No exactamente. Más que grabar discos creo que el principal objetivo debe ser tocar y tocar más, tener en la agenda más shows… Estaría bien hacer un concierto en todos los continentes, por ejemplo. ¡¡Continuaremos mientras pensemos que es divertido!! (risas)

Hasta ahora hemos hablado básicamente de discos y estudios… ¿Qué se siente al subir a un escenario, enchufar el ampli, los focos, los decibelios…?
Los días de concierto procuramos estar lo más concentrados posible e intentamos dejar los nervios en la furgoneta, pero no siempre se consigue. Los nervios son necesarios. Los nervios son síntoma de responsabilidad… Y cuando suenan los primeros compases, sientes los focos, el sonido que te abruma, la atención del público… Todo cambia. En realidad no te lo podría describir, es una sensación especial y divertida.

¿Y cómo son esos directos para JIRM?
Creo que siempre hemos sido básicamente una banda de directo y honestamente, creo que nunca hemos sido tan intensos en vivo como ahora mismo. Pero sería mejor que lo descubrierais vosotros mismos.

“Candle Eyes”, avance del nuevo trabajo de JIRM

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