minientrada Kristonfest, ¡esto es rock! GR76


Sala La Riviera, Madrid, 6 de mayo de 2017

Llegó el gran día, uno de esos días para recordar el resto de nuestras vidas. Llegó el momento del Kristonfest, ese festival en el que te das cuenta de que tu barba nunca es lo suficientemente larga. Cientos de rockeros acudían a la llamada de Noise On Tour para disfrutar de uno de los mejores carteles festivaleros de este año. Esta vez, el evento se trasladaba a Madrid después de muchas ediciones en Bilbao, la ciudad que vio nacer al que posiblemente sea el mejor festival de stoner, rock y psicodelia de la península. Lo realmente impresionante de los carteles de este festival es que están hechos con un cariño especial y con ello me refiero a que son bandas que uno no encuentra fácilmente, tiene que estar dentro del mundillo para conocerlas y habitualmente suelen ser bandas con un directo espectacular como bien han demostrado en esta última edición. En definitiva podríamos decir que el Kristonfest está hecho por y para los fans del rock más desértico. El lugar escogido por la organización para la celebración de esta edición fue La Riviera, que esa misma tarde nos esperaba bajo un estupendo sol veraniego. Un sol que ya vaticinaba el calor abrasador que nos harían sentir todas las bandas del cartel.

Abriendo puertas a las 18:00h La Riviera ya contaba con un número considerable de espectadores ansiosos de riffs, y tras un breve tiempo de preparación de los instrumentos, media hora más tarde los ingleses Wolf People arrancaban con su recital con una sala considerablemente llena. Es más, al finalizar el concierto de Wovenhand pude charlar con ellos un rato y me contaron lo impresionados que estaban de ver a tanta gente en su concierto, siendo la primera vez que venían a Madrid. La canción elegida para arrancar su directo fue “Ninth Night”, tema de su último disco “Ruins”, el cual prácticamente tocaron al completo. “Rhine Sagas”, “Crumbling Dais” o “Not Me Sir” fueron otros de los temas que fueron desarrollando durante su prodigiosa actuación. Para muchos Wolf People fue todo un descubrimiento y es que no bajaron el ritmo ni cuando a Jack Sharp (voz, guitarra) le falló la guitarra y tuvo que arreglar el sonido trasteando cables a mitad de la primera canción. El resto de la banda improvisó sobre la base y engancharon en cuanto Jack se recompuso, todo un espectáculo de tablas sobre el escenario.Los que ya conocíamos a Wolf People pudimos bailar como locos con “All Returns”, “One By One” y “NRR”, temas de sus anteriores discos que nunca fallan en directo. Por último hay que destacar el enorme momentazo con “Night Witch” y ese sonido de batería arrollador que nos puso a todos la piel de gallina. Y es que pese a que fueran los primeros en actuar, demostraron estar al nivel del resto de bandas sin ninguna pega.

Apenas habiendo finalizado el concierto de los ingleses ya pudimos ver sobre el escenario a los miembros de Bongzilla preparando sus equipos. En tan solo quince minutos Mike “Muleboy” Makela y los suyos ya estaban listos para teñir La Riviera de verde y doom. Se me hace complicado hablar del setlist, pues siendo sincero, no distinguí demasiado una canción de otra, pero eso no importó. Sonaron como si un Bulldozer paseara por un campo de minas. La presencia de esta formación sobre el escenario es todo un lujo y aunque seguramente fueran los que menos posibilidades tenían de gustar a todo el público, dieron un concierto muy digno. Los que supimos adentrarnos en la nube opiácea que crearon lo disfrutamos como niños. Más tarde pude ver a Muleboy entre el público saludando a la gente y haciéndose fotos. Espero que encontrara a alguien que le concediera el canuto que tanto ansiaba sobre el escenario y que no paraba de pedir al público durante los primeros temas.

Los siguientes eran los británicos Crippled Black Phoenix, posiblemente los más complicados de ver en directo de todo el cartel y los que para muchos fueron el plato fuerte de la noche. El equipo de Justin Greaves no defraudó ni lo más mínimo a sus fans ofreciendo el set completo habitual de sus conciertos aun estando dentro de un festival. Abrieron con un tema arrollador: “Rise Up And Fight”, y de este modo se metieron al público en el bolsillo desde el minuto uno. El concierto tuvo sus altibajos quizás por ese ambiente de pesadumbre que envuelve muchos de los temas de los CBP pero conquistaron con temas como “444” o “We Forgotten Who We Are”. El rock más espacial y galáctico sonaba en La Riviera y con “Burnt Reynolds” llegaron al zenit de su actuación con un público totalmente volcado con ellos cantando hasta despedirse. Tuvieron ciertos problemas de sonido con la guitarra de Greaves pero nada que les parase, el fénix nos dejó a todos maravillados con ese contraste musical de guitarreo salvaje y teclados profundos. Una actuación magistral con cada uno de los músicos demostrando la calidad interpretativa que les caracteriza. Esperamos que repitan pronto por nuestras tierras.

Aprovechando el final de la actuación de Crippled Black Phoenix y sabiendo que tardarían un rato en cambiar el escenario para la actuación de Wovenhand, la organización permitió salir de La Riviera para tomar el aire, unas cervezas o picar algo.  Cuando ya recargamos pilas nos preparamos para el primer cabeza de cartel de la noche: el reverendo Edwards, Wovenhand. Pude disfrutar anteriormente de una actuación del de Colorado pero tan solo unas pocas canciones, lo que me dejó con ganas de mucho más en aquel Azkena Rock Festival de 2015. En mi opinión Wovenhand es un artista tan especial que es realmente necesario meterte al 100% en el concierto sin nada que aleje tu mirada del escenario o que distraiga tus oídos. Si consigues esa paz absoluta y te dejas atrapar por su crepitante voz disfrutarás como nadie.De esta forma pudimos gozar de un concierto quizás demasiado eléctrico pero sin dejar atrás su toque de misticismo. Es complicado que el ambiente idóneo para disfrutar del reverendo se dé en cualquier festival, pues siempre habrá gente que no esté muy interesado y se dediquen a charlar durante la actuación. Aun así pudimos gozar de algo difícil de ver y es una música tan única que no nos queda más remedio que dar las gracias. Muchos temas de su último disco dominaron la actuación, como “The Hired Hand”, “Crystal Palace”, “Swaying Reed” o “Five By Five” son ejemplos de ello y también pudimos disfrutar de algún clásico como “Sinking Hands” o “Salome”. Dave Eugene Edwards estuvo brillante de principio a fin y creo que más de un incondicional de las primeras filas alcanzó el nirvana durante su actuación.

Terminando Wovenhand la sala comenzaba a estar hasta los topes pues muchos de los que fueron a cenar volvieron para ver a la gran leyenda del festival, John Garcia.Tengo que decir que me sorprendió mucho ver entre el público a todos los músicos de CBP y Wolf People como si fueran uno más que van a ver a un artista y es que desde luego John García lo merecía. Conocía historias sobre la leyenda, uno de los padres del stoner, uno de los primeros, un tío que ha tenido varias bandas y todas de un éxito aplastante dentro del mundillo del rock desértico, sin embargo tenía ciertas dudas de si realmente era para tanto o no y las dudas se resolvieron en los primeros dos minutos de actuación durante los cuales tuve que apartar la mirada de mi cámara de fotos para observar detenidamente aquel espectáculo. Como si se tratara de un antiguo heraldo de guerra la voz del caballero llamaba a filas a todo motero y tipo duro que se encontrara en la sala. La contundencia de la banda en armonía con su particular forma de cantar hizo que más de uno nos olvidásemos de todo simplemente para decir en nuestras mentes. ¡¡Joder… Esto es rock!! Con cada tema de Kyuss La Riviera se venía abajo, el público se las sabía todas, como bien escribieron en la página de Facebook del músico, “puede que incluso mejor que los propios músicos”. John García es un tipo con mucha clase, un tío que no necesita ni tatuajes, ni parafernalias o decoraciones estrafalarias en sus directos porque sabe y tiene claro quién manda. Un par de pitillos, su camisa negra y a disfrutar. “Tangy Zizzle”, “Green Machine”, “One Inch Man”, “El Rodeo”, “Kylie” o “5000 Miles” repasaban los días de García en Kyuss y en solitario. Una actuación aplastante que no dejó indiferente a nadie. Puede que se den distintas opiniones pero para un servidor, que era la primera vez que veía a la leyenda, fue inmejorable.

Con los pies molidos, los oídos taponados y las cervicales a punto de colapsar aun hubo mucha gente que se quedó en La Riviera para recibir con los brazos abiertos a Greenleaf, los encargados de cerrar el festival. Tardaron un rato en arrancar pues Arvid Jonsson, su vocalista, no terminaba de conformarse con la prueba de sonido y querían salir al 100%. Definitivamente así fue, los riffs de Tommi Holappa a la guitarra colapsaron la sala, manteniendo un ritmo impecable y realizando un headbanging interminable en un alarde de rock puro. Resultaba ser el último concierto de la gira de Greenleaf, en las propias palabras de los miembros del grupo y lo dieron todo pese a que mucha gente decidió marcharse tras el concierto de John García. Presentaron ante los valientes insaciables de stoner un disco tan compacto como es el último trabajo de los suecos, “Rise Above The Mirror”. Nos íbamos a casa ya con la sensación de haber disfrutado de un festival redondo, bien organizado, con unas bandas y un sonido impecable. Solo nos queda dar las gracias a Noise On Tour por el trabajo realizado y esperamos que entre todos los nervios que conlleva la organización de un festival, hayan podido disfrutar tanto como nosotros.

Texto e imágenes: Sergio de la Torre

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s