El Frank Rock & Blues Festival presenta sus cartas, presenta su vigesimoséptima edición | GR76


El tiempo puede ser obstinado, generoso e impredecible, pero sin duda es el bien más preciado que tenemos, aunque habitualmente nos invada la sensación de celeridad o inmediatez. Pues esa celeridad nos ha llevado a olvidar por completo a la buena gente de Torreperogil que este año cumplirá con una tradición realizada durante bastante tiempo: Frank Rock & Blues Festival. Veintiséis años llevan manos a la obra, lo que viene a significar que viene de camino la vigesimoséptima edición del festival. Es decir, tiempo invertido en las diferentes planificaciones, tiempo dedicado a las producciones y a los montajes, durante los propios días de convocatoria que este año serán los días 14 y 15 de agosto (viernes y sábado respectivamente) y por supuesto, en los posteriores dejando el Auditorio Torres Oscuras en perfecto estado, haciendo números, balances o recopilando veredictos.   

Por cierto, el tiempo también pasa por ser un mediador en nuestra relación a distancia con varias personas de la Asociación Cultural Frank Rock, y el tiempo ha jugado en nuestra contra en esta ocasión porque, por los motivos que sean, no habíamos informado hasta el día de hoy del certamen andaluz salvo una leve referencia sobre Mingo Balaguer o Gonzalo Portugal, dos de los artistas que conforman el lineup. La confirmación del bluesman bizkaino y su troupe era una noticia suficientemente jugosa como para obviarla, ya que es un músico muy respetado en esta casa y sería la tercera vez que pusiera rumbo a tierra de olivares. O sea, en las anteriores había dejado muy buenas sensaciones, si bien se produjeron bajo diferentes identidades y en la próxima acudirá con su proyecto personal. Por lo tanto, magnífica oportunidad para comprobar la solidez y compenetración con Israel, Mikel y Aritza, los tres titanes que le acompañan conformando una escuadra que merece toda la atención.

Al igual que el caso anterior repetirá comparecencia, pero junto a un viejo amigo como el guitarrista Pablo Sanpa y en la coalición llamada Blues Blast, el sevillano Mingo Balaguer. Prestigioso armonicista no solo en el circuito nacional, pues ha integrado varias formaciones de carácter internacional y es un músico requerido a la hora de prestar su armónica en diversas formaciones de blues u otros géneros. Un tipo inquieto e inquebrantable que conoce a la perfección los secretos del directo, los entresijos de los estudios de grabación y los misterios del blues. Otros que conocen perfectamente los escenarios son los catalanes Red N’Rebel, quienes llevan una carrera meteórica desde que emprendieran el camino doce años atrás. En su dietario, multitud de desplazamientos, recordadas participaciones en festivales, así como noches estelares junto a bandas de renombre y un par de álbums de intenso hard rock asentado, eso sí, en el blues y en los dorados setenta. Ante sí, un reto más que superarán con toda seguridad puesto que se trata de una banda de absoluta solvencia que obligará a brincar y a lanzar los puños en alto al personal.

Precisamente de esa década y la anterior viene, musicalmente, el trío Ganzer que teletransportará a la gente a aquella época de paz y libertad. Su alma mater es Björn Ganzer, un noruego errante que durante años ha escarbado en diferentes culturas consiguiendo fusionar todas esas nociones en su particular visión del rock psicodélico. Dicen, o por lo menos eso tenemos entendido, que sus performances son oníricas experiencias en las que el público juega un papel importante porque la conexión entre oficiantes y asistentes es inevitable, así que… De latitudes nórdicas, pero de Copenhague, es una banda que dejará helada, más bien petrificada, a la asistencia con su devoción por los doce compases, los sonidos del alma y su clarividencia interpretativa. En principio se trata del terceto Fried Okra muy popular en el norte de Europa que, en ocasiones especiales como la que nos ocupa, pasa a denominarse Fried Okra Deluxe con la incorporación de dos integrantes más que contribuyen a un sonido más compacto, más impetuoso, más sugerente quizá.

Cuando confirmaron desde el equipo organizador la participación de la londinense Smokin Mary Plant, intuimos que se podía convertir en una de las grandes bazas de la edición, porque se trata de una artista muy interesante. No cabe duda que el resto de concursantes tienen su tanto por ciento de valor y no hemos titubeado a la hora de subrayar su calidad, pero algo nos dice que Mary Plant, aparte de generar grandes asombros, puede salir a hombros por la puerta grande. Original, vanguardista y hasta alquimista del rock, la pluralidad de su música trasciende a géneros o modas pese a que sean perceptibles ciertas afinidades como el funk o el soul. Además, en julio ampliará su currículum con la publicación de “Rise”, sexto disco que a lo mejor presenta en Torreperogil, así que aquí tiene usted otra razón para asistir.

Por cierto, la presentación de la XXVII edición de Frank Rock & Blues Festival se realizará el viernes 29 y sábado 30 de mayo. El primer día, y a partir de las 20:30 en la terraza del pub Doble Cero de la localidad jienense, se anuncia la actuación de Rubén Moya Music y sus Incautos, un cantautor de la provincia apasionado del blues que será el encargado de inaugurar el festival con sus creaciones y según nos dicen, su simpatía. Habrá también una sesión de DJ para amenizar el ambiente, y al día siguiente, se proyectará el documental “Una Historia del Rock” en La Casa de la Música de Torreperogil contando con la presencia de su autor, Miguel Carrasco Ramo. Para acudir a este acto, ya que el aforo es limitado, es necesario solicitar la correspondiente invitación en el pub Doble Cero. Apetece, ¿no?

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