El siete es un número especial pues se le asocia con la buena suerte y la espiritualidad, con los siete chakras, con los astros visibles, los colores del arcoíris, los días de la semana, los pecados capitales, las notas musicales… Y si unimos todas estas nociones, podemos obtener razones para suponer que el séptimo disco que los gasteiztarras The Soulbreaker Company tienen preparado en la rampa de lanzamiento, igual viene con un pan bajo el brazo o, sencillamente, le aguarda buen porvenir. Siete vidas tienen los gatos también, y a estos tíos les quedan unas cuantas más a pesar de la distancia entre su penúltimo trabajo, “Sewed With Light” y “Sins”, el inmediato que tiene prevista su salida el jueves 28 de mayo y será editado por Discos Macarras Records.
Más números, pese a que nuestra introducción gire en torno al siete. Algo más de veinte años lleva la compañía manos a la obra, ocho años han transcurrido entre ambos discos, y este último contiene once canciones. Bien mirado, podríamos relacionar cualquiera de las tres cifras con diversos conceptos que, sin estar ligados al azar, convendrá usted que son populares por diferentes motivos. Y populares son The Soulbreaker Company, al menos para nosotros y unas cuantas personas más. Se les echaba de menos, esa es una realidad, y su retorno (aunque no se hubieran ido) es una inmensa alegría. Seguramente “Sins” seguirá fiel al universo musical de la banda y, como en entregas precedentes, tanteará nuevas ideas que arropen su ya de por sí compacta fusión de orgánico underground, transiciones psicodélicas, fascinantes progresiones y temperamentales sinergias.
Realizaron las sesiones de grabación en la casa del señor Steve Albini, reputado ingeniero y fundador de Electrical Audio de Chicago. Lamentablemente falleció meses antes de la entrada de los gasteiztarras en el estudio donde la sección rítmica, a cargo de Illán Arribas y Ortiz Domingo (bajista y baterista respectivamente), fue realizada en directo para capturar así la garra característica de la banda. A ese material añadirían los órganos, pianos y sintetizadores de Javier Arteaga, las guitarras de Asier Fernández y Daniel Triñanes y las proporciones vocales más la guitarra acústica de Jony Moreno. La labor de ensamblaje de pistas, capas y ajustes corrió a cargo del ingeniero Taylor Hales. Como anticipo presentaron meses atrás “In Rome” y ahora, mejor dicho, ayer miércoles 29 de abril, estrenaron “Beginning Of The End” el segundo single que podrás escuchar en el enlace que compartimos a continuación. Por cierto, la presentación de este séptimo capítulo de The Soulbreaker Company se oficiará en casa, en la sala Jimmy Jazz con la formación también gasteiztarra Tigreses como invitada el próximo viernes 5 de junio.

