Red Shahan, un compositor texano que vale la pena atender | GR76


Hace unos años supimos de la existencia, gracias a conversaciones sobre este mundillo del rockandroll, del cowboy pelirrojo Red Shahan. Aquel diálogo acabaría con la tópica sugerencia sobre la necesaria escucha de su repertorio, que por aquel entonces se ceñía al notable estreno “Men & Coyotes”, y como nos fiamos a pies juntillas del hocico de nuestros confidentes, inmediatamente nos pusimos manos a la obra. Era sencillo encontrar rastros del texano, ni por asomo se asemejaba al profundo buceo que debíamos efectuar el siglo pasado. El señor Google ayuda a ello, por supuesto, como ayudaría el hecho de haber logrado buenos números con la edición de ese debut, consiguiendo un hueco importante en la escena country centralizada sobre todo en Texas. Rápidamente fue ampliando el radio de acción, y debido al éxito que estaba obteniendo, llegan las firmas con la agencias Paradigm Talent Agency y con Big Blind Management de Randy Rogers y su inclusión en el Americana Music Festival de Nashville, donde ofreció un concierto que acabaría por encumbrarlo un poco más. Hasta recibiría la felicitación personal del señor Robert Plant.

Tres años más tarde, publicaría su segundo y hasta ahora último disco, “Culberson County”, donde demostraba que lo sucedido con su anterior trabajo no fue fruto de la casualidad. Quedaba mucho camino por recorrer, tampoco era cuestión de ponerse a correr sin sentido y pretender con ello obtener vertiginosamente una gloria que acabara viciando su fortaleza. Varias de esas nociones tienen cabida en las doce canciones del elepé, aparte de otras muchas cuestiones y arengas de gran trasfondo social. Siguiendo las pautas de los viejos compositores del género, historias sobre las vicisitudes, el desarrollo y el destino de la América profunda, historias conocidas por la mayoría de un público que va engordando, historias que demuestran el compromiso de un caballero influenciado por los sonidos enraizados, sonidos camperos, sonidos de la ruta 66, sonidos de humeantes cantinas y sonidos de sureña disposición. Producido por Elijah Ford, contiene, en muchos aspectos, varias perlas como “Enemy”, la titular, “Roses”, “Someone Someday” (Brent Cobb y Aaron Raitiere), “Revolution” o “Memphis”, donde demuestra su criterio y su calidad como songwriter. Al igual que muchos otros compañeros de fatiga, esas cantinas fueron la escuela donde se fogueó y aprendió a manejarse en las distancias cortas, algo que le debe estar dando muy buenos resultados… en su país natal y antes de este infortunio por el que estamos atravesando, claro, porque volvimos a consultar con el señor Google hace escasas horas y poca información pudimos encontrar. Esperaremos nuevos acontecimientos. De momento, “Men & Coyotes” y “Culberson County”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s