
La 30ª edición del Festival de Blues de Lucerna se celebró del 8 al 16 de noviembre de 2025, aunque Sussie y yo llegamos a la ciudad el miércoles 12. No era nuestra primera vez: viajamos a Lucerna desde 2022 y, año tras año, este festival se ha convertido para nosotros en una cita imprescindible, casi en una tradición.
Miércoles 12 de noviembre – Primer contacto con el festival
Nada más llegar, esa misma noche ya teníamos la primera actuación marcada en rojo en el calendario. El escenario era el Grand Casino Luzern, Casineum Bar, un espacio más íntimo dentro del festival y, además, en este caso con entrada gratuita, lo que siempre crea un ambiente especialmente cercano y animado.
El concierto corría a cargo de Jerry Portnoy’s Chicago Blues All-Stars, acompañado por lo que solo puede definirse como una “dream team band”, una auténtica banda de ensueño: Jerry Portnoy (armónica y voz), Rusty Zinn (guitarra y voz), Jessy Williams (bajo), Bruce Katz (Hammond) y Kenny “Beedy Eyes” Smith (batería).
Jerry Portnoy ha hecho muy bien en rodearse de músicos de este calibre. Desde los primeros compases se notó que aquello no era una formación improvisada, sino una banda con oficio, veterana, sólida y muy potente, con un sonido compacto y lleno de matices. Rusty Zinn llevó el peso de las voces durante casi todo el concierto, cantando prácticamente todos los temas, salvo un par que interpretó el propio Portnoy, y estuvo sencillamente enorme, demostrando por qué está considerado uno de los grandes artistas de blues de la actualidad. El Hammond de Bruce Katz fue una auténtica delicia, perfectamente arropado por una base rítmica impecable. Jerry Portnoy se mostró cómodo, relajado, disfrutando del momento, y nos regaló varios de los grandes temas que inmortalizó junto al legendario Muddy Waters.

Disfrutamos muchísimo de esta primera noche, que fue algo más que un concierto: también significó el reencuentro con viejos amigos, aficionados al blues que acuden al festival desde distintos países año tras año. Entre música, conversaciones y recuerdos compartidos, pasamos un rato excelente, y fue la mejor manera posible de empezar nuestra experiencia en Lucerna 2025.
Jueves 13 de noviembre
Escenario Grand Casino Luzern, Panoramasaal
19:00 Skyler Saufley
20:45 Kid Ramos & Brian Templeton with Special Guest Johnny Ramos
22:30 Rosewood Soul: Xavier Shannon / Stephen Hull / Sean «Mack» McDonald
Escenario Grand Casino Luzern, Casineum Bar
24:00 Austin John Doody
24:45 Skyler Saufley
Tengo que decirlo sin rodeos: Skyler Saufley fue toda una revelación para mí y, sin duda, una de las actuaciones que más me gustaron de todo el festival.
Venía acompañado por un trío excepcional: Anita Fabiani (pianista argentina, residente en Toulouse, a quien conozco desde hace años), Abdel B. Bop (contrabajo-Francia) y Denis Agenet (batería-Francia).

Anita estuvo fantástica, demostrando una vez más que es una gran pianista de blues, con sensibilidad, fuerza y un swing natural. Tanto Abdel como Denis son músicos increíbles; los veo muy a menudo en el Festival de Blues de Lucerna acompañando a distintos artistas y nunca fallan. Son auténticos musicazos de primer nivel, sólidos, elegantes y siempre al servicio de la música.
A Skyler Saufley no lo conocía, y me dejó realmente impresionado. Es un excelente guitarrista y armonicista, con un control absoluto del escenario. De hecho, solo sacó la armónica del bolsillo en un tema que interpretó de Jimmy Reed, pero lo que hizo fue sencillamente increíble: tocó en primera posición, con una maestría sorprendente, dejándonos a todos atónitos.
Además de su técnica, destacó por una voz fantástica y una presencia escénica arrolladora. Skyler es un verdadero showman, conecta con el público desde el primer minuto y transmite pasión y autenticidad. Para mí, fue uno de los grandes descubrimientos del festival y un concierto que recordaré durante mucho tiempo.
– Kid Ramos & Brian Templeton with Special Guest Johnny Ramos
A continuación, llegó el turno de Kid Ramos & Brian Templeton, con la participación especial de Johnny Ramos. Brian Templeton es un cantante y armonicista formado en el área de Boston, con una larga trayectoria y una voz muy reconocible dentro del blues norteamericano.
En cuanto a Kid Ramos, tengo que decir que siempre ha sido uno de mis guitarristas favoritos. Me encanta su estilo: elegante, preciso, y con ese toque inconfundible que lo ha convertido en una referencia. La banda sonó potente y bien ensamblada, transmitiendo oficio y solidez desde el primer tema.
Uno de los momentos más sorprendentes del concierto fue la aparición del hijo de Kid Ramos, a quien no conocíamos. Nos deleitó interpretando algunos de sus propios temas y nos dejó realmente sorprendidos por su voz de tenor, con un registro muy alto, claro y bien proyectado.
Es cierto que en algunos momentos hubo problemas de sonido, y no siempre se distinguían con claridad todos los instrumentos, algo que rompió ligeramente la atmósfera en ciertos pasajes. Aun así, el concierto fue muy disfrutable y dejó un excelente sabor de boca, tanto por la calidad de los músicos como por la energía que transmitieron.
– Rosewood Soul: Xavier Shannon / Stephen Hull / Sean «Mack» McDonald
Finalmente llegó el momento de ver juntos sobre el mismo escenario a Xavier Shannon, Stephen Hull y Sean «Mack» McDonald, una combinación poco frecuente de tres guitarristas reunidos en un proyecto llamado Rosewood Soul. Esta iniciativa nace bajo el paraguas de la Eastside Kings Foundation de Austin, una entidad comprometida con la preservación y difusión del patrimonio cultural afroamericano del blues, el jazz y el gospel. Rosewood Soul no funciona como una banda al uso ni está ligada a un disco concreto, sino que se presenta como una serie de conciertos y talleres, y en esta edición hizo una parada muy especial y exclusiva en el Lucerne Blues Festival.
A Sean «Mack» McDonald ya lo habíamos visto el año pasado en el festival y, sinceramente, es el que más me llega de los tres, aunque tanto Xavier Shannon como Stephen Hull demostraron estar a un altísimo nivel. Cada uno tuvo su espacio para lucirse en solitario y, en varios momentos, se lanzaron a intensos duelos de guitarras entre los tres, siempre arropados por una banda potente y muy bien ensamblada. No nos quedamos hasta el final de su actuación porque decidimos ir con tiempo al Grand Casino Luzern, Casineum Bar, ya que la siguiente actuación era la de Austin John Doody, a quien tenía muchísimas ganas de ver por primera vez en directo. Aun así, no perdimos del todo de vista a este trío de auténticos ases de la guitarra, ya que seguimos su concierto a través del gran monitor instalado en el Casineum Bar.
– Austin John Doody
Llega por fin el turno de Austin John Doody y, ya durante el chequeo de amplificadores e instrumentos, ocurre algo que nos pone en alerta. Kid Ramos, amigo de Austin, se sube al escenario, empieza a interesarse por las guitarras que este le va mostrando y no tarda en probarlas en uno de los amplis dispuestos allí. Es una muy buena señal. Nos miramos y casi nos frotamos las manos, porque es algo bastante habitual en este escenario: los músicos que actúan suelen invitar de manera espontánea a otros colegas que andan por el festival, regalándonos improvisaciones de altísimo nivel que año tras año se han convertido en uno de los grandes alicientes del evento.

Cuando comienza el concierto, la sensación se confirma de inmediato: el espectáculo es sencillamente maravilloso. Austin John Doody es un músico extraordinario; su forma de tocar la guitarra es elegante y profunda, y además canta de manera impecable. La banda que lo acompaña está a la altura o incluso por encima de las expectativas: Heri Herbert al piano, Jimmy Sutton al contrabajo y Arjuna Contreras a la batería, todos ellos músicos excepcionales. Aun así, quien más me impresionó fue Arjuna Contreras; su forma de tocar fue realmente espectacular y se ganó, con toda justicia, los mayores aplausos del público.
Más adelante, Kid Ramos se unió a la banda para interpretar varios temas, y ese momento fue absolutamente apoteósico. Sinceramente, me gustó mucho más su participación aquí que en su actuación anterior en la otra sala. En lo personal, no tengo ninguna duda: Austin John Doody ha sido, para mí, lo mejor de todo el festival.
