La cantautora de Alabama Hannah Aldridge vuelve, año y medio después de su anterior visita, a recorrer las carreteras peninsulares, lo que viene a significar que ella quedaría satisfecha y que el público saldría de parecida guisa de cada concierto ofrecido. Además, en esta ocasión cada actuación será grabada porque… Bueno, eso lo podrás leer en la charla que mantuvimos previa a este nuevo asalto europeo en el que interpretará alguna de las canciones que en tan solo diez años y tres discos firmados, le han procurado los elogios de prensa y afición. El año pasado reeditó “Razor Wire” conmemorando el décimo aniversario de su lanzamiento y su discografía incluye títulos como “Gold Rush” de 2017, “Dream Of America” de 2023 o un directo llamado “Live In Black And White” publicado en 2019 que captura la el espíritu de sus canciones y el ritmo de sus representaciones y, visto lo visto, no será el único ejemplar en vivo que tendrá. Como ha demostrado en su carrera y hemos podido comprobar, una mujer de fuerte personalidad que tiene ante sí un gran porvenir porque posee una extraordinaria y amplia sensibilidad para la música. Mantiene intacta su rebeldía y sus canciones indagan el subconsciente, estudian el comportamiento humano y crea música al margen de modas, estilos o corrientes. Una mujer que merece la pena.
Gracias por atendernos, Hannah. El año pasado realizaste una gira de diez fechas por el país. ¿Cómo la recuerdas?
“Seguramente haya sido una de mis giras favoritas, de verdad. El país es precioso y el público fue agradable y muy especial acogiéndonos fantásticamente. ¡España tiene mucho entusiasmo y eso hace que los conciertos sean mucho más enérgicos! Tengo grandes recuerdos de esa experiencia”
En esta ocasión serán doce las ciudades comenzando en Bilbao, y serán grabadas porque tienes en mente publicar un disco en directo, ¿no?
“¡Sí! Tenemos la intención de grabar en otoño un álbum en directo de la gira que vamos a realizar por Europa, y queríamos premiar de alguna manera a España y que estuviera incluida o representada en ese disco, porque como ya os he dicho nos encanta el país y la gente.”
Por cierto, y ya que hablamos de Bilbao, el concierto tendrá lugar en el Crazy Horse, desde donde hay una vista privilegiada del museo Guggenheim. ¿Tienes tiempo en las giras para hacer pequeñas rutas por las ciudades donde actúas?
“A todos en mi banda, incluyéndome a mí, nos encanta viajar de gira e intentar aprovechar el tiempo durante esas giras. Siempre intentamos hacer todo lo posible por conocer un poco de cada ciudad, conocer las diversas costumbres de cada lugar, los rincones emblemáticos o anotar qué lugares nos gustan y a los que querríamos volver cuando tengamos tiempo libre… O también para aconsejar cuando volvemos a casa a quienes nos preguntan, ¡así que espero poder pasar un rato en y por Bilbao antes del concierto!”

Pese a que hayas publicado de nuevo “Razor Wire” conmemorando su décimo aniversario, “Dream Of America” sigue siendo tu última referencia. ¿Qué han supuesto ambos discos para ti?
“Sin duda “Razor Wire” es un disco muy especial para mí porque lo compuse en una época de mi vida en la que ni siquiera tenía idea de que me dedicaría a la música. Era una especie de interrogante personal, y básicamente pura emoción y el diálogo interno de una joven de veinticuatro años que luchaba por encontrar su lugar en el mundo. Por otro lado, “Dream Of America” también es especial para mí porque lo compuse durante la época de la pandemia, encerrada a solas en mi pequeño apartamento con mi hijo. Ambos discos son una pequeña cápsula del tiempo de momentos muy caóticos y oscuros de mi vida.”
¿Cómo surgió la posibilidad de fichar por el sello noruego Icons Creating Art?
“En este caso es un tópico, pero es real. Eslabones que se encadenan, cuando una cosa te lleva a la otra. Siempre me ha encantado tener músicos suecos en mi banda porque creo que son absolutamente fiables, gente de primera, así que empecé a hacer giras y a pasar mucho tiempo en Suecia. Empecé a tener muchos seguidores allí y, en un momento dado, decidí que quería lanzar un disco de 7 pulgadas con mi amigo Jason Charles Miller, cantante de Godhead. Grabamos una canción de la banda y otra llamada “Some Ghosts Don’t Make A Sound”, que compusimos juntos. Fue gracias a ello que contacté con Icons Creating Art para ver si les gustaría publicarla. Un disco llevó a otro y ahora, ¡mi cuarto álbum con un sello discográfico sueco especializado en música metal!”
Es inevitable preguntarte por tu estrecha relación con la música desde la infancia, por tu padre, la educación recibida, o por todo lo que te rodeaba. ¿Crees que en cierta manera podías estar predestinada a ser una artista?
“Bueno, es complicado decir si estaba predestinada, ¿sabes? Creo que siempre fui bastante diferente a los demás niños que me rodeaban. Mi hermana y yo pasábamos el tiempo escribiendo e inventando canciones y grabándolas desde muy pequeñas. También recibí formación clásica de piano, así que creo que mi entorno, rodeada de estudios y música constantemente, lo hizo más interesante para mí. Pero nunca tuve la opción de dedicarme a la música. Mis padres, como la mayoría de los padres, habrían preferido que hiciera algo más sensato con mi vida. Tuve que forjar mi propio camino, aunque crecí en un hogar donde la música me rodeaba por completo.”
Evidentemente, el hecho de ser de Alabama tendrá su trascendencia no solo en el aspecto musical… El country o las raíces han sido tu escuela, y varias de tus canciones van en esa dirección, aunque “Dream Of America” pueda tomar otra dirección. ¿Lo podríamos considerar como un cambio de rumbo, una progresión natural, un necesario giro artístico?
“Tengo gustos musicales muy diversos. En ese sentido soy muy abierta de mente. Escucho de todo, desde Nine Inch Nails hasta Jackson Browne, pasando por bandas sonoras de películas y rap. Me gusta explorar diferentes estilos musicales, pero siempre intento cantar mis canciones con mi propia voz, sin importar el estilo del disco. Tengo un marcado acento sureño, así que intento conservar ese aire sureño en mi música para que me resulte auténtica.”
Por ejemplo, la adaptación de “Psycho Killer” nos parece brillante porque es diferente, es intrépida, coral, y encaja perfectamente con la línea de un disco surgido o ideado en una época de sueños desvanecidos o tenebrosas pesadillas. Aunque todos los trabajos lo sean, ¿puede ser “Dream Of America” un poco más personal?
“Pues probablemente no lo sea tanto en su estricto sentido, porque la mayoría de las canciones tratan sobre otras personas. Me aburría mortalmente durante la pandemia y sentía que no tenía nada que decir, así que me puse a escribir sobre libros, películas y podcasts. “Psycho Killer” terminó siendo una canción que pensé que sería genial regrabar, porque siempre pensé que la letra era realmente escalofriante y que molaría mucho escucharla. El disco fue un gran experimento que me encanta.”
Tenemos entendido que por aquel entonces terminaste tu carrera de música. ¿Ese hecho tuvo su importancia en la composición del disco?
“Absolutamente. Estaba estudiando Música para Cine y Literatura, así que tenía el día entero lleno de libros. Leía a Faulkner, Hemingway y Shakespeare, y al mismo tiempo intentaba escribir canciones para películas. Por eso, todo ese disco es muy cinematográfico.”
Además, y como curiosidad, se realizó a distancia. ¿Cómo fue la experiencia?
“Extremadamente difícil (risas). Nunca volvería a hacer un disco así, y aunque era una elección comprometida, tuvimos que hacerlo de esa manera porque era una necesidad y la única salida debido a que estábamos en plena pandemia, así que todo el trabajo fue mucho más difícil. Básicamente, estábamos haciendo un disco con iPhones.”
En tu discografía encontramos canciones vitales como “Try”, arrolladoras como “Burning Down Birmingham”, románticas como “Gold Rush”, narrativas como “Portrait Of The Artist As A Middle Aged Man”, reflexivas como “The Fall”… ¿Qué importancia tienen las letras en tus canciones?
“Las letras son fundamentales importante para mí. Todas mis canciones empiezan con la letra. Normalmente con una simple palabra o con un sentimiento, y luego eso da paso a una sesión de escritura libre sobre esa idea. Después, selecciono las frases que me llaman la atención y a partir de ahí, incorporo la música y nace una canción.”
¿Y tus directos? ¿Qué diferencias podría notar quien estuviera el año pasado en alguno de tus shows y repita o qué podrías decir a quien se acerque por primera vez?
“¡Tengo dos nuevos miembros para esta gira! Lachlan Bryan, quien produjo y coescribió “Dream Of America”, estará en algunos conciertos tocando los teclados incluyendo Bilbao. Y luego, Katie Bates estará al bajo. Si me siguen en redes sociales, sabrán que Katie es casi tan popular como yo en mi banda (risas). Creo que su presencia es bienvenida por parte del público porque, aparte de ser dos buenas amigas, tenemos una dinámica genial que sin duda se notará y aporta su energía femenina al escenario. ¡Además, interpretaremos canciones completamente diferentes para el disco en vivo! Por último, como estamos grabando los conciertos, el público tendrá la oportunidad de ser parte del proceso de creación del disco.”
Gracias de nuevo por tu tiempo, Hannah.
Las fechas y salas confirmadas de la gira de Hannah Aldridge son:
Martes 2 de septiembre en Bilbao, Crazy Horse
Miércoles 3 de septiembre en Donostia-San Sebastián, Dabadaba
Jueves 4 de septiembre en Zaragoza, Rock & Blues Café
Viernes 5 de septiembre en Burlada, Parque Municipal
Sábado 6 de septiembre en Girona, Concerts Impossibles
Domingo 7 de septiembre en Castellón, Sala Because
Martes 9 de septiembre en Valencia, Loco Club
Miércoles 10 de septiembre en Madrid, Rockville
Jueves 11 de septiembre en León, El Gran Café
Viernes 12 de septiembre en Santander, Escenario Santander
Sábado 13 de septiembre en Mos, Sala Rebullón
Domingo 14 de septiembre en A Coruña, Sala Mardi Gras


