Más leña al fuego de Azkena Rock Festival | GR76


La primera remesa de confirmaciones de la nueva edición de Azkena Rock Festival obtuvo, como siempre, división de opiniones entre gente partidaria y gente polemista. La eterna cantinela sobre la caña, la leña, las ausencias o algunas cuestionables (entre comillas) presencias. Previsible e incomprensible, al menos desde un punto de vista personal e intransferible. Por otra parte nada nuevo, resultando irritante los disparates que se podían leer o escuchar persiguiendo la tan preciada, momentánea y anodina popularidad pese a que el festival lleve años regalando a quienes cruzamos la puerta de acceso a Mendizabala un fin de semana de sobresaltos, alborozos, encuentros, reencuentros, ánimo y esperanza desde el 2002 salvo el consabido parón que nos arrebatara la posibilidad de pisar el asfalto de la explanada o su verde perimetral que palidece con el tránsito de la gente y el paso de los días, amén de la siempre reconfortante estancia en Vitoria-Gasteiz. Aquel alto en el camino iba a ser la decimonovena edición que curiosamente se vio truncada por el célebre y jodido diecinueve cuyos últimos coletazos obligaron a acoger al año siguiente, y en el Buesa Arena, diez convocatorias especiales reguladas con las medidas de entonces.

Afortunadamente, volvimos después de dos años de misterios y súplicas. Afortunadamente, vivimos nuevas jornadas de sofocante y cegadora solana, frescas madrugadas y trombas de agua que no aplacaron las ganas del personal sintiendo, de nuevo, el poder de las guitarras, ese ‘Power of Guitars’ que durante años fue lema del festival. Y si en el primer anuncio de noviembre del año pasado había un más que aceptable listado de artistas, el equipo de Last Tour añadía cinco nombres hace una semana. En primer (primerísimo más bien) lugar, un hombre que iba a formar parte del line-up en la suspendida edición de 2020, con lo cual podríamos insinuar que la deuda está saldada aunque en 2017 ofreció una de esas actuaciones que monopolizaría la atención de la muchedumbre obteniendo, así, un unánime veredicto. Tal vez hubo voces discrepantes, porque nadie se libra del sanguinario análisis, pero a estas alturas de la película John Fogerty, que es el protagonista, pocas presentaciones necesita y pocas bocas debería silenciar. Una estrella y personalidad (en todas sus acepciones) de la historia del rock n’ roll de la que volveremos a disfrutar, sin duda, en el God Stage.

Acompañando al señor Fogerty en esta segunda tanda de participaciones, está la apreciada y premiada cantautora Margo Price, quien actuará en fecha exclusiva aumentando aún más el apetito por estar en Vitoria-Gasteiz. Considerada como uno de los baluartes de la americana, el country o el término outlaw, es una mujer que se moja en asuntos sociales y en materia política, demográfica o económica. Los C.O.F.F.I.N vendrán a defender el nivel del rock austral que, por cierto, ha estado bien representado con aplaudidas intervenciones a lo largo de esta aventura. Puede que los hermanos D’Addario, o sea, The Lemon Twigs, acudan a la cita gasteiztarra con pocas papeletas para reunir un buen número de simpatizantes a su alrededor, pero nunca crea usted en las infundadas conjeturas, que, por otra parte, en Mendizabala no se suelen cumplir. Ejemplos, en todas las ediciones, en todas direcciones, de todos los tipos y colores, algo que bien podría ocurrir con el malagueño Sarria que se está haciendo un hueco en el panorama. Su incorporación al festival es buena muestra de la calidad de un chaval que, anteriormente, despuntaría en la banda Los Labios emprendiendo ahora su camino en solitario.

No sabemos si el cartel es definitivo o alguna guinda más queda para el pastel de 2025, pero en su defecto conocemos la programación del Trashville, el espacio canalla (dicho con todo cariño) que desde que su instauración capturaría inmediatamente la atención de ojos y sentidos convirtiéndose en uno de los grandes y más celebrados aciertos del Azkena Rock. El cercado underground de Mendizabala; el coto salvaje o la sauna, como cariñosamente se le llama, y no hará falta dar demasiadas explicaciones sobre ese apelativo. En su interior, el público sufre fuertes aprietos y convulsiones mientras bandas y artistas combaten en el ring con planteamientos cercanos al primitivo rock n’ roll, a los estruendos garageros, bravatas contemporáneas, ácido punk, convenios billies, bocanadas surf, hechizantes resonancias y algarabía en general.La nómina es extensa y sería injusto que concediéramos más palabras o tiempo a alguna de las bandas, así que nos decantamos por su nombramiento y luego deberá usted hacer el trabajo de investigación: Alta Tensión DJs, Bilba Grotbill, Borja Nihil, El Chico, The Devils, DJ Bone, DJ Strychnine, Escape-Ism, Fléau, Gogoponies, Las Jennys de Arroyoculebro, Malandra, Mambo Rambo, Nat Simons Jukebox, The Neanderthals, Rock Nights, Thee Scarecrows Aka, The Sex Organs, Los Straitjackets, Wallaroos y Wau y los Arrrghs!!!. Los bonos para los días 18, 19 y 20 (jueves, viernes y sábado) de junio de 2025 tienen un precio de 140€ + gastos disponibles en este enlace de la página web de Azkena Rock Festival existiendo, también, la posibilidad de adquirir paquetes llamados bonos cuadrilla válidos para seis personas al precio de cinco. ¡Nos vemos en Mendizabala!

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