A mediados de junio conocimos los primeros artistas que formarían parte de la tercera edición del festival benéfico DalecandELA Fest y finalizando el mes, la segunda tanda que aumentaba aún más el deseo por estar en el Puerto Viejo de Getxo el fin de semana de los días 20, 21 y 22 de septiembre. No era para menos, porque Cordovas, Tarque & La Asociación del Riff y Smile más Burning, Los Brazos y Still River conformaban un lineup de bastante enjundia como para declinar la invitación. Y decimos invitación porque el festival se celebra en un lugar abierto como la amplia explanada que se encuentra a orillas de la desembocadura del Abra gozando de entrada o acceso libre al recinto para todo tipo de público. O sea, una cita donde se recibe al público con un abrazo. Un inspirador encuentro donde se respira libertad.
Además, las dos anteriores ediciones obtuvieron buena respuesta. Se pudo comprobar en el continuo trasiego humano, en la masiva concentración y en el alto porcentaje de camisetas de DalecandELA que circulaban por los alrededores, lo cual es buen síntoma y un excelente termómetro para comprobar que la Asociación DalecandELA, cuyo motor principal es Jaime Lafita, afectado de ELA (esclerosis lateral amiotrófica) que sigue al pie del cañón pese a la situación por la que atraviesa, cuenta con el apoyo de la gente. Indudablemente, la oferta musical es uno de los grandes ganchos con los que cuenta el certamen y seguramente sea el cometido de mayor convocatoria, sin embargo, durante el fin de semana se proponen otras muchas actividades. Por ejemplo, deportivas, como el habitual reto de natación “Travesía Occident por la ELA” que discurre por la bahía y contará con las modalidades de dos y cuatro kilómetros así como infantiles, con tiempo de juegos y aprendizaje en el espacio Kids & Us y diversión con el Mago Oliver u otras de carácter gastronómico y concienciación orientadas hacia la visibilización de la ELA y la obtención de fondos para la investigación y apoyo a las personas afectadas.
Ese ha sido el mayor objetivo desde que la Asociación DalecandELA naciera en 2019, y en ello están comprometidas las personas que componen la asociación sin ánimo de lucro. Involucrar a la sociedad, al tejido empresarial, a instituciones y entes gubernamentales. Hacer visible la enfermedad por medio de retos realizados en diversos puntos del planeta como travesías marítimas a vela, escaladas alpinas, largas expediciones en bicicleta y otras muchas realizadas por el equipo y por el impulsor de esta iniciativa, el señor Jaime Lafita, un hombre con un envidiable espíritu de superación.
Pues el festival, que es a lo que veníamos, contará también con la presencia de gente de la talla de Santero y Los Muchachos, McEnroe y Luke Winslow-King, tres formas de ver, entender o difundir el Rock. Los primeros provienen del Mediterráneo, los segundos son una banda local liderada por Ricardo Lezón, zaragozano de nacimiento y getxotarra de corazón, y el tercero es un tipo originario de Michigan afincado en la tierra del anterior (concretamente Calatayud) desde hace unos años. Santero y Los Muchachos cuentan con tres elepés y varios singles en su haber, y en sus canciones hay sitio para todo tipo de melodías, influencias o proporciones musicales, si bien tienen cierta relevancia en ámbitos más próximos al Pop. McEnroe es una de las bandas más emblemáticas de Getxo con amplia trayectoria a sus espaldas, acorde discografía y un sinfín de canciones que susurran, acarician y aprietan que, como en el caso de los valencianos, se podrían englobar en la franja Pop aunque su música se aleja de etiquetas, fórmulas o ajustadas premisas. Quizás la polivalencia sea su mayor virtud. Por su parte, Luke Winslow-King es un artista más riguroso en cuanto a un planteamiento musical que tiene poco de riguroso ya que hablamos de la confluencia o fusión de los diabólicos doce compases con la efusividad del soul, el acento del country o el énfasis del folk y otras disciplinas surgidas de la raíz americana. El año pasado tuvo la mala fortuna de salir al escenario cuando una fuerte tormenta eclipsó su participación, pero al día siguiente pudo resarcirse en horario matinal y ante una asistencia menor. Buena oportunidad para volver, ¿no?
