La buena forma y buenas formas de Los Deltonos brillaron en el certamen Hiriko Soinuak | GR76


Viernes 20 de octubre de 2023 en Herriko Plaza, Barakaldo

Si tienes la posibilidad de ver una actuación de unos jóvenes veteranos como los cántabros Los Deltonos, no deshojes una margarita, te hagas demasiadas preguntas o intentes imaginar qué puede pasar. It’s only rock n’ roll, que decían los balas perdidas que el día anterior publicaban un último disco de guarismo al alcance de unos pocos elegidos. Por cierto, ha suscitado controversias y parabienes a partes iguales. Poco diremos más sobre el asunto. Bueno, sí. Ya me gustaría llegar a más viejo con la vitalidad de estos tipos, y a ver qué hacemos o qué somos capaces de hacer con esa edad. A ver qué se dice dentro de veinte años de este disco, pero algo nos dice que no será, ni mucho menos tan severo como lo que se ha podido escuchar o leer. Que les quiten lo bailao.

Pues Los Deltonos también pertenece a ese grupo de incunables. Los Deltonos es una banda que nunca dejará de crecer, y eso que lleva en la carretera más de treinta años. Si las cuentas no nos fallan, treinta y seis aunque se estrenarían algo más tarde con la piedra angular “Tres hombres enfermos”, así que hablamos de una banda con varios capítulos propios en la historia del rock hispánico habiendo escrito, además, alguna de las canciones enseña de los últimos años. Ese es uno de sus grandes patrimonios: las canciones, las letras, los mensajes, las puyas, las cartas, las misivas, los relatos, y por supuesto, su ácido blues, su enfático rock n’ roll o como ellos defienden, grasa saludable. Hasta hoy Los Deltonos han ocupado bastantes páginas de prensa y medios especializados así como otras tantas en nuestro propio historial, y por ende, es una banda con una extensa colección de anécdotas a sus espaldas; una banda que las seguirá almacenando porque cuerda hay para rato como bien dice su última aportación, “Mueve!”.

Infinidad de vicisitudes han superado en una trayectoria que ha visto diferentes alineaciones con otros tantos componentes, sin embargo, ahí ha estado siempre al pie del cañón su alma mater, Hendrik Röver a quien en estos momentos acompañan Sergio “Tutu” Rodríguez al bajo y el baterista Javi Arias. Pues el pasado viernes pletóricos estuvieron en la Herriko Plaza de Barakatown, en una nueva edición del festival Hiriko Soinuak ante un público caliente y hambriento. Aunque parecía haber entrado el otoño (¡¡por fin!!) el público estaba calentito, porque el certamen de la localidad fabril tenía varios ases en la manga pese a que la legendaria La Banda Trapera del Río tuviera que cancelar su participación debido a problemas de salud de un integrante. ¿Quiénes pillaron la vacante? Los Deltonos, por supuesto, que cederían el escenario a Def Con Dos tras la inauguración de esta quinta edición a cargo de Lorreine y Painapple, bandas ganadoras del concurso promocionado por el Consistorio de Barakaldo en colaboración con el Departamento de Juventud del Gobierno Vasco al que se presentarían, nada más y nada menos, junto a ciento cuarenta artistas del entorno. Y podríamos continuar con más nombres de gente que participaría en esta quinta edición, pero nos centraremos en el terceto montañés. 

Que por diferentes motivos sería nuestra única opción, lo cual no es problema alguno porque, en esencia, la troupe es un generador de energía, un motor de muchos caballos. Desde que comenzáramos nuestra especie de relación a distancia por medio, evidentemente, de sus elepés, hemos podido corresponder a los chicos unas cuantas veces y como siempre, un gran recital, oiga. Alternaron parte de sus éxitos con algunas de sus últimas creaciones, y aunque pueda haber gente que ansiosa esperara esta o la otra (algo escuchado una vez acabada su participación), Hendrik y compañía se han ganado a pulso y golpe de riñón la utilización de los guiones a su libre albedrío. O las elecciones. Al empleo de diferentes alternativas o diferentes direcciones, como usted prefiera, puesto que atesoran una ingente cantidad de canciones pudiendo conformar más de cincuenta o sesenta repertorios de calidad. Poder estar frente al señor Röver es una absoluta delicia, porque, aparte de su talante socarrón, hablamos de un tipo para el que las seis cuerdas poco secreto guardan. Quedaría demostrado en “Lo dejo” (homenaje a la película “Airbag” incluido), “La Reina del Adiós” (un volcán en erupción), “Discotheque” (absolutamente magistral) o en la urgente “R&R SWAT” que es un auténtico diablo con el slide. Palabras mayores.

Por otra parte, el binomio medular formado por Javi Arias en los tambores y Sergio Tutu escoltando con los graves ni aminora (“Águila”) ni de baja las revoluciones, puesto que esa circunstancia ni se contempla en el manual de los muchachos, si bien alguna delicada carta de amor (que también guarda su intensidad, ¿no?) hay también en su sesuda recopilación. Esa característica profundidad descollaría desde el exuberante prólogo por medio de la personal adaptación del clásico de Buddy Miles “Them Changes” rebautizado como “Los Cambios” que sería la única aproximación a los cambios (valga el dislate) en el tiempo asignado, puesto que en los aproximados setenta minutos de concierto no variaron de una estrategia que es, fundamentalmente, desafiar al personal a base de estrépitos y enfermizos compases. Doce para ser más exactos. Y ese tiempo resultaría suficiente para desplegar todo su potencial, insuficiente quizás para fieles desperdigados en una explanada resguardada bajo una carpa artificial, algo que, por cierto, sobra en las actuaciones de Los Deltonos. Nos referimos a artificios o artifialidades, a chispampunes o ficciones. Aquí es todo natural. Es natural la arqueológica “Qué podríamos hacer” que actuara como un resorte para utilizar voces y bailes o el grito acusador “Listo”, extraordinaria polivalencia sonora que recrimina como hace treinta años. Tan germinal y sintomática de su carácter como la sobrada “Hard Luck Blues” con la que, entre multitud de aplausos y agradecimientos, despedirían su intervención. Tan inflamable como la “Gasolina” que utilizaba el “GT” de 2005. Tan sólida como “Hey Gente” de 2021. Y eso precisamente había en Barakaldo. Eso mueve el rock n’ roll y eso “Mueve!” esta gente, Los Deltonos.

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