Noa & The Hell Drinkers: “Hell’s The New Heaven” | GR76


Después de llevarse el gato al agua en el prestigioso concurso European Blues Challenge celebrado en Chorzów, Polonia, la formación vasca Noa & The Hell Drinkers tiene ante sí un reto de grandes dimensiones, ya que la recompensa principal del galardón es, nada más y nada menos, demostrar en diferentes plazas europeas la justicia de esa distinción. Sin ir más lejos, el pasado 9 de septiembre comenzaría ese peregrinaje por el continente en el Blues In Hell noruego. Los Hell Drinkers en Blues In Hell. Como si estuviera hecho a medida, porque, aparte de su conocido significado, en noruego “hell” viene a ser fortuna. Las dos acepciones casan con el quinteto y, si rascas un poco, tanto una como otra se podrían encontrar en su nuevo trabajo. Y seguimos con el abismo, con un infierno presentado en esta ocasión como el nuevo cielo, un nuevo paraíso representado en un álbum que, aun habiendo grabado con antelación al logro conseguido, les proporcionará fortuna. El famoso y siempre recurrente punto de inflexión o a la tercera llega la vencida, pues “Hell’s The New Heaven” es, tras su estreno como Noa Voll Damm & The Hell Drinkers en 2018 y “Craft Blues” del inolvidable veinte, su tercer intento.

Y hasta aquí han llegado a base de coraje y al empuje de sus integrantes que dicho sea de paso, han convivido y compartido viaje e itinerarios en estos años de fatigas, compromisos y esperanzas. Abrimos paréntesis. Probablemente no tenga nada que ver y sea una de tantas paranoias personales, pero en este preciso instante un escalofrío llamado “Whiskey Cigarette” implora. Reclama y recuerda. Una sugestiva, muy sugestiva, coral y espiritual canción de acentuados requiebros donde estremece la cristalina voz de Noa que administra con astucia los tiempos cediendo puntualmente el protagonismo a sus compañeros. Cerramos paréntesis. Ya hemos dicho que este disco debería ejercer un papel trascendental en el crecimiento de un conjunto que ha encontrado su Santo Grial mediante la investidura como mejor banda europea, ya que contiene magníficas piezas propias de coleccionismo. Para muestra, la ya mencionada, el frenético y contagioso ritmo “Boogie Woogie Bang Bang” o la propia titular que abre el disco con suma elegancia dejando durante cuatro minutos constancia de la polivalencia musical de un quinteto que, al margen de paralelismos o recurrentes frivolidades, acaricia o cimbrea a partes iguales.

Hablando de compañeros, los últimos en subir a la nave que ya tripulaba Noa Eguiguren como timonel, el bajista Manu Gestido como segundo de a bordo y el pianista Paul San Martín, han sido el baterista Ibai Ros y el guitarrista Gonzalo Portugal que, como buen conocedor del legado del señor Rory Gallagher (ha participado en varios festivales tributo al caballero en Amsterdam o Manchester con los geniales Fair Last Deal), se estrena en la compañía con una revisión de la visión electrificada del clásico “Bullfrog Blues” de William Harris a quien posiblemente conociéramos gracias a Canned Heat. Y gracias a la siempre valiosa información de quienes habían presenciado sus actuaciones, gracias al radar de quienes se sorprendían por primera vez, gracias al apoyo de incondicionales o gracias a las bienvenidas casualidades conocimos en su momento a Noa & The Hell Drinkers. Y gracias a bellas serenatas como “The Last Gooodbye” que generan lágrimas en el alma, gracias a sensuales movimientos como “Get The Job Done” o hermosas postales de New Orleans como “No Baggage Claim”, seguiremos alerta y atentos con los cinco sentidos sobre las correrías de estos apasionados por el blues.

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